El deterioro cognitivo puede afectar a la memoria, la orientación, la atención y la capacidad para realizar actividades cotidianas. Por ello, adaptar el hogar para alguien con deterioro cognitivo es una medida fundamental para favorecer su seguridad, autonomía y calidad de vida.
Un entorno estructurado y accesible reduce riesgos, disminuye la ansiedad y facilita la permanencia en el domicilio el mayor tiempo posible.
1. Mejorar la seguridad en el hogar
La prevención de accidentes es una prioridad.
- Retirar alfombras sueltas o cables visibles
- Instalar buena iluminación, especialmente en pasillos y baños
- Colocar barras de apoyo en el baño
- Utilizar alfombrillas antideslizantes
- Revisar el sistema de gas o considerar dispositivos de seguridad
La claridad visual y la eliminación de obstáculos disminuyen el riesgo de caídas y confusión.
2. Facilitar la orientación
Las personas con deterioro cognitivo pueden presentar desorientación espacial o temporal. Recomendaciones:
- Colocar relojes y calendarios visibles
- Etiquetar puertas (baño, cocina, dormitorio)
- Usar señales visuales claras
- Mantener una distribución estable del mobiliario
La estabilidad del entorno aporta seguridad y reduce la frustración.
3. Simplificar los espacios
Un entorno recargado puede generar sobreestimulación o confusión. Se recomienda:
- Mantener solo objetos necesarios a la vista
- Ordenar los armarios de forma clara
- Evitar cambios frecuentes en la decoración
- Usar colores contrastados para diferenciar espacios
La simplicidad favorece la autonomía en actividades básicas.
4. Adaptar la cocina y el baño
Estas estancias requieren especial atención.
En la cocina:
- Guardar utensilios peligrosos fuera de alcance
- Usar electrodomésticos con sistemas de apagado automático
- Etiquetar cajones y armarios
En el baño:
- Instalar barras de sujeción
- Colocar asiento de ducha
- Ajustar la temperatura del agua para evitar quemaduras
5. Crear rutinas y espacios estructurados
Más allá de los cambios físicos, la organización del día también influye en el bienestar.
- Mantener horarios regulares
- Designar espacios concretos para cada actividad
- Establecer lugares fijos para objetos personales
La previsibilidad ayuda a reducir la ansiedad.
6. Favorecer la estimulación cognitiva en el hogar
El entorno doméstico también puede convertirse en un espacio de estimulación.
- Incorporar actividades sencillas de memoria
- Realizar tareas funcionales adaptadas
- Mantener conversaciones guiadas
- Utilizar herramientas de estimulación cognitiva estructurada
En este sentido, soluciones como Gradior Estimualción Cognitiva pueden complementar el trabajo en el hogar cuando existe acompañamiento profesional, favoreciendo el mantenimiento de funciones como la atención o la memoria dentro de un abordaje integral.
Beneficios de adaptar el hogar
Adaptar el entorno no solo mejora la seguridad, sino que también:
- Favorece la autonomía
- Reduce el estrés del cuidador
- Mejora la calidad de vida
- Retrasa la institucionalización
Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia en el día a día.