Sistema nervioso autónomo y enfermedades neurodegenerativas: qué relación existe
El sistema nervioso autónomo es una parte fundamental del sistema nervioso encargada de regular funciones automáticas del organismo, como la respiración, el ritmo cardíaco, la digestión o la presión arterial. Estas funciones se realizan de forma involuntaria, sin que la persona tenga que controlarlas conscientemente.
En diversas enfermedades neurodegenerativas, este sistema puede verse afectado, lo que contribuye a la aparición de síntomas físicos y cognitivos que influyen en la calidad de vida.
¿Qué es el sistema nervioso autónomo?
El sistema nervioso autónomo forma parte del sistema nervioso periférico y se divide en dos componentes principales:
Sistema nervioso simpático
Es el responsable de preparar al organismo para situaciones de alerta o estrés. Por ejemplo:
- Aumenta la frecuencia cardíaca
- Dilata las pupilas
- Reduce la actividad digestiva
Sistema nervioso parasimpático
Tiene una función opuesta, favoreciendo el descanso y la recuperación:
- Disminuye la frecuencia cardíaca
- Favorece la digestión
- Promueve la relajación
El equilibrio entre ambos sistemas es esencial para el funcionamiento adecuado del organismo.
Qué son las enfermedades neurodegenerativas
Las enfermedades neurodegenerativas son trastornos caracterizados por la degeneración progresiva de las neuronas. Este proceso puede afectar distintas funciones, entre ellas:
- Memoria
- Atención
- Movimiento
- Regulación emocional
- Funciones automáticas del organismo
Algunos ejemplos incluyen la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o la demencia por cuerpos de Lewy.
Cómo afectan las enfermedades neurodegenerativas al sistema nervioso autónomo
En algunos trastornos neurodegenerativos, las áreas cerebrales que controlan el sistema nervioso autónomo pueden verse alteradas. Esto puede provocar:
- Cambios en la presión arterial
- Alteraciones del ritmo cardíaco
- Problemas digestivos
- Alteraciones del sueño
- Fatiga o sensación de debilidad
Estos síntomas forman parte del impacto global de la enfermedad y pueden aparecer junto con el deterioro cognitivo.
Relación entre función cognitiva y regulación autónoma
El sistema nervioso autónomo y las funciones cognitivas están interconectados. Las estructuras cerebrales que participan en la memoria, la atención y la regulación emocional también contribuyen al control de funciones automáticas.
Cuando estas áreas se ven afectadas por procesos neurodegenerativos, pueden aparecer tanto síntomas cognitivos como alteraciones fisiológicas.
Por ello, el abordaje terapéutico debe tener en cuenta el funcionamiento global del sistema nervioso.
Importancia del abordaje cognitivo en enfermedades neurodegenerativas
El seguimiento y la intervención cognitiva permiten:
- Mantener las capacidades cognitivas preservadas
- Favorecer la autonomía funcional
- Mejorar la calidad de vida
- Apoyar el bienestar emocional
La estimulación cognitiva adaptada es una herramienta útil dentro de un enfoque integral.
Gradior Estimulación Cognitiva como apoyo al abordaje integral
En el contexto de las enfermedades neurodegenerativas, Gradior Estimulación Cognitiva actúa como una herramienta de apoyo al profesional para evaluar y trabajar funciones cognitivas como la atención, la memoria y las funciones ejecutivas.
Este tipo de intervención permite diseñar programas personalizados, contribuyendo al mantenimiento de la funcionalidad cognitiva y al bienestar general de la persona, dentro de un abordaje integral del sistema nervioso.